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El Impacto del volumen: Dale voz al mensaje

Introducción: La herramienta que te hace visible


¿Qué implica y por qué es crucial?

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Posibles dificultades y cómo superarlas

1. Toma en consideración a tu audiencia

2. Ten presente los ruidos que distraen la atención

3. Sube el volumen cuando la ocasión lo requiera


Cómo mejorar y lograrlo

  • Respira desde el diafragma:

    La voz se proyecta mejor cuando el aire viene del diafragma, no de la garganta. Coloca una mano en tu abdomen y siente cómo se expande al inhalar. Practicar esto te dará una voz más potente sin esfuerzo. Algunas personas han de hacer un verdadero esfuerzo para que su volumen sea el adecuado. Tal vez hablen demasiado bajo porque tienen la voz débil; no obstante, con el debido empeño pueden aumentar la potencia, aunque probablemente su voz seguirá siendo suave. Si deseas mejorar al respecto, practica la forma de respirar y la postura correcta. Mantén el tronco y la cabeza erguidos, sea que esté sentado o de pie. Echa hacia atrás los hombros y respira hondo, de forma que llene de aire la parte inferior de los pulmones. Regulando bien la salida del aire podrás controlar el volumen de la voz.

  • Grábate a ti mismo

    Leer en voz alta y grabarte te ayudará a ser consciente de tu volumen. Escucha y evalúa si te parece adecuado para una situación o si podrías mejorarlo.

  • Calienta tu voz

    Antes de hablar en público, haz ejercicios de vocalización para preparar tus cuerdas vocales. Canta, tararea o repite vocales para calentar.

  • Pide retroalimentación

    Pregunta a un amigo o colega si tu volumen es el correcto. A veces, una opinión externa es la mejor forma de saberlo.

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