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«¿Alguna vez has terminado de leer un texto y te das cuenta de que no recuerdas nada?»
La lectura es una habilidad fundamental, pero no toda la lectura es igual. La lectura precisa va más allá de simplemente pasar los ojos por un texto. Se trata de una técnica activa y consciente que nos permite captar el significado exacto, los detalles importantes y las intenciones del autor.
¿Por qué es importante leer con precisión?
- Evitar malentendidos: Una lectura superficial puede llevar a interpretaciones erróneas. Al leer con precisión, te aseguras de comprender el mensaje tal como fue concebido.
- Mejorar la retención: Cuando te concentras en los detalles, tu cerebro procesa la información de manera más profunda, lo que facilita recordarla a largo plazo.
- Tomar decisiones informadas: Ya sea que estés leyendo un contrato, un artículo científico o las instrucciones de un electrodoméstico, la lectura precisa te brinda la información necesaria para actuar de forma segura y efectiva.
- Desarrollar el pensamiento crítico: Al identificar la estructura, los argumentos y las evidencias en un texto, entrenas tu capacidad para analizar, evaluar y formar tus propias opiniones.
Pautas para leer con exactitud
Para convertirte en un lector más preciso, puedes seguir estas estrategias:
- Prepara tu mente y el entorno
- Elimina distracciones: Busca un lugar tranquilo y silencia las notificaciones de tu teléfono. Un ambiente de lectura sin interrupciones es crucial para la concentración.
- Define tu objetivo: Antes de empezar, pregúntate: «¿Qué quiero obtener de este texto?». ¿Buscas información específica, quieres entender un concepto o simplemente disfrutar de una historia? Saber tu propósito te ayudará a enfocar tu lectura.
- Interactúa con el texto
- Subraya y anota: Usa un lápiz o un resaltador para marcar las ideas principales, los nombres clave y los datos importantes. Haz notas al margen para resumir párrafos, plantear preguntas o conectar ideas.
- Busca palabras desconocidas: No dejes pasar una palabra que no entiendas. Detente y busca su significado. Esto no solo mejora tu vocabulario, sino que también asegura que no pierdas el contexto.
- Analiza la estructura y el contenido
- Identifica la idea principal: En cada párrafo, pregúntate cuál es el punto central. La idea principal suele estar al principio o al final del párrafo.
- Presta atención a los conectores: Palabras como «sin embargo», «por lo tanto», «en contraste» y «además» son cruciales, ya que indican la relación entre las ideas y la dirección del argumento del autor.
- Evalúa la fuente: Considera quién escribió el texto y en qué contexto. ¿Es una fuente confiable y objetiva? ¿Hay algún sesgo evidente?
- Haz preguntas: Cuestiona lo que lees. Pregúntate: «¿Qué significa esto?», «¿Por qué el autor dice esto?», «¿Cómo se relaciona esta idea con la anterior?». Estas preguntas fomentan un pensamiento crítico y profundo.
- Reflexiona y evalúa:
- Resumir lo leído: Después de leer una sección o un capítulo, tómate un momento para resumir mentalmente (o por escrito) las ideas más importantes. Esto refuerza la retención y te ayuda a consolidar la información.
- Evalúa la fuente: Considera quién escribió el texto y con qué propósito. ¿Es un artículo objetivo o una opinión personal? ¿Hay evidencia que respalde los argumentos? Entender el origen del texto te permite interpretar su contenido de manera más crítica y precisa.

Leer bien implica varios factores, y el primero de ellos es la precisión. Hay que hacer un esfuerzo por leer exactamente lo que está escrito, sin dejar de lado palabras o letras, ni confundir términos que son parecidos.
Para leer las palabras de manera adecuada, primero debes captar el contexto, lo que requiere una preparación cuidadosa. A medida que desarrolles la habilidad de mirar hacia adelante y seguir el hilo de las ideas, podrás leer con mayor precisión.
La puntuación y los acentos gráficos son aspectos fundamentales del lenguaje escrito. La primera refleja las pausas y su duración, así como la entonación. En ciertos idiomas, si no se varía el tono cuando la puntuación lo requiere, se puede convertir una pregunta en una afirmación o cambiar el sentido por completo. Desde luego, a veces la función de los signos de puntuación es principalmente gramatical. En cuanto a los acentos y otros signos diacríticos, en muchas lenguas es imposible leer de manera precisa si no se les presta cuidadosa atención, ya que modifican el sonido que representan las letras. Para que la lectura tenga sentido, es crucial que conozcas bien las normas de puntuación y acentuación de tu idioma. Recuerda que el objetivo es transmitir ideas, no solo pronunciar palabras.
La capacidad de leer correctamente se logra con la práctica. Lee cada párrafo varias veces hasta que no cometas errores, y solo entonces avanza al siguiente. Finalmente, intenta leer varias páginas seguidas sin omitir, repetir o pronunciar mal ninguna palabra. Una vez que hayas conseguido esto, pídele a alguien que te escuche y te diga si cometes algún error.
| SIGNOS DE PUNTUACIÓN El punto (.) señala una pausa larga en la lectura. La coma (,) indica por lo general una pausa breve en el interior de la oración. El punto y coma (;) marca una pausa inferior a la del punto pero superior a la de la coma. Los dos puntos (:) representan una pausa intermedia entre la de la coma y la del punto. Preceden a las enumeraciones y citas textuales. Los signos de exclamación (¡ !) enmarcan oraciones caracterizadas por una elevación enfática del tono de la voz. Los signos de interrogación (¿ ?) delimitan oraciones que se distinguen generalmente por una línea melódica, o entonación, con final ascendente. Las comillas (“ ”, ‘ ’ y « ») enmarcan citas y términos usados con un sentido especial, que en algunas ocasiones se resaltan con un cambio de tono o con pausas. La raya, o guión largo (—), cuando se usa para encerrar incisos o aclaraciones, por lo general requiere un cambio ligero de tono o ritmo. Los paréntesis ( ) y los corchetes [ ] aíslan palabras que se leen en un tono algo más bajo. No es preciso leer las remisiones entre paréntesis ni imprimir un tono más grave a las palabras entre corchetes que completan el sentido del texto. |
| CÓMO LEER CON PRECISIÓN • Practica una y otra vez en voz alta. • Pide a alguien que te escuche y te indique los errores que cometas. • Oblígate a leer con esmero en tu estudio personal. • En lugar de leer las palabras una por una, aprende a agruparlas. |
| EJERCICIO: Después de prepararte bien, pide a un amigo o familiar que siga tu lectura de un pasaje y que lo interrumpa cada vez que 1) omitas una palabra, 2) pronuncies mal un término o lo cambies de orden, o 3) pases por alto algún acento gráfico, o un signo de puntuación que exija una pausa o un cambio de tono. Conviene que el ejercicio dure al menos diez minutos y que lo realices dos o tres veces. Al implementar estas técnicas, la lectura se convierte en un proceso de descubrimiento y análisis. Es un ejercicio mental que entrena tu capacidad para comprender no solo «qué» dice el texto, sino también «cómo» y «por qué» lo dice. |
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