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Introducción: Hazte escuchar con claridad y profesionalismo
El buen uso del micrófono es una habilidad fundamental para cualquier orador, presentador o persona que necesite dirigirse a una audiencia a través de un sistema de sonido. No se trata solo de hablar cerca del aparato, sino de entender cómo funciona, cómo interactuar con él y cómo asegurarte de que tu voz llegue a cada oyente con claridad y la calidad adecuada. Un micrófono bien utilizado es una herramienta poderosa que amplifica tu mensaje y te permite conectar con tu público sin esfuerzo.
¿Qué implica el buen uso del micrófono y por qué es importante?
El buen uso del micrófono implica aplicar una serie de técnicas y consideraciones para optimizar la captación y amplificación de tu voz. Es importante porque:
- Asegura la audibilidad: Permite que todos en la audiencia, incluso los que están más lejos, escuchen tu mensaje claramente.
- Mejora la calidad del sonido: Evita ruidos molestos como soplidos, golpes o eco, proporcionando una experiencia auditiva agradable para el público.
- Proyecta profesionalismo: Demuestra que estás preparado y que te preocupas por la calidad de tu presentación.
- Reduce la fatiga vocal: Al no tener que forzar la voz para ser escuchado, cuidas tus cuerdas vocales.

Pautas esenciales para el buen uso del micrófono
- Conoce tu micrófono: Familiarízate con el tipo de micrófono que vas a usar (de mano, de solapa, de diadema, de atril) y sus características.
- Mantén la distancia adecuada: La distancia ideal varía según el micrófono. Generalmente, para micrófonos de mano, la distancia recomendada es de unos pocos centímetros (el ancho de un puño). Para micrófonos de solapa o diadema, deben estar colocados cerca de tu boca, pero sin rozarla.
- Habla directamente hacia el micrófono: Asegúrate de que tu voz se dirija directamente a la cápsula del micrófono.
- Mantén un nivel de voz constante: Evita gritar o susurrar al micrófono. Mantén un volumen de voz uniforme.
- Controla la respiración: Intenta respirar de forma suave y silenciosa para evitar ruidos de respiración amplificados.
- Evita tocar o golpear el micrófono: Los golpes y roces se amplifican y pueden ser muy molestos para la audiencia.
- Prueba el sonido: Siempre que sea posible, realiza una prueba de sonido antes de tu presentación para ajustar el volumen y asegurarte de que el micrófono funciona correctamente.
La importancia de los equipos de sonido en buen estado
Un buen uso del micrófono es crucial, pero depende también de que los equipos de sonido (altavoces, mezcladora, cables) estén en buen estado y correctamente configurados. Un equipo defectuoso o mal ajustado puede generar problemas de sonido incluso si utilizas el micrófono de forma impecable.
Son capaces de amplificar muchas veces la intensidad de la voz y, aun así, conservar su calidad y tono. El orador no tiene que forzar las cuerdas vocales, y los asistentes no tienen que esforzarse para oírlo, sino que pueden concentrarse en el mensaje.
Algunos consejos esenciales según la situación
Al pronunciar un discurso:
- Micrófono de atril: Ajusta la altura del atril para que el micrófono quede a la altura de tu boca y mantén una distancia constante mientras hablas. Evita inclinarte demasiado hacia adelante o hacia atrás.
- Micrófono de mano: Sostén el micrófono firmemente a la distancia adecuada y evita moverlo bruscamente. Si necesitas usar gestos, hazlo con la otra mano.
Cuando comiences a hablar, presta atención a cómo se escucha tu voz por los altavoces. ¿Se oye demasiado fuerte o producen algunas de tus palabras sonidos explosivos? Quizás tengas que separarte del micrófono tres o cuatro centímetros. Cuando mires tus notas, recuerda que al momento de hablar o leer deberás hacerlo frente al micrófono o levemente por encima de él, nunca por debajo.

Al leer desde la plataforma:
- Mantén el micrófono cerca de tu boca mientras miras tus notas. Si bajas la cabeza para leer, asegúrate de que el micrófono siga tu movimiento para mantener la distancia.
Lo más seguro es que el micrófono esté justo enfrente de ti, de modo que tal vez tengas que apartar un poco hacia un lado lo que deseas leer. Esto significa que deberás inclinar ligeramente la cabeza hacia el lado contrario, a fin de que tu voz se proyecte en dirección al micrófono.
Al comentar o responder preguntas:
- Acerca el micrófono a tu boca antes de hablar y recuerda mantener la distancia adecuada.
No olvides hablar con claridad y con el suficiente volumen. Cuando comentes, procura sostener con la mano la publicación que se estés analizando, de modo que puedas ver fácilmente la información. Si has de sostener el micrófono con la mano, estés presto a tomarlo. No empieces a hablar hasta que lo sitúes bien y devuélvelo tan pronto concluyas.
Al efectuar una demostración:
- Si necesitas moverte, considera usar un micrófono de solapa o de diadema para tener las manos libres y mantener una distancia constante con el micrófono.
Emplear el micrófono en las demostraciones requiere una especial previsión. Si está fijo, te quedarán las manos libres para manejar notas; si hay que sostenerlo, contarás con mayor libertad de movimientos. Recuerda también que, una vez en la plataforma, no has de dar la espalda al auditorio, sobre todo cuando hables.
A fin de emplear el equipo de manera adecuada, ten presente los siguientes puntos: 1) Por lo general, el micrófono debe situarse a unos 10 ó 15 centímetros de la boca. Si se encuentra demasiado cerca, las palabras tal vez se distorsionen, y si estás muy lejos, la voz apenas se oye. 2) Colócate delante del micrófono, no a un lado. Si mueves la cabeza a la derecha o la izquierda, habla solo cuando tu rostro esté frente al micrófono. 3) Habla con un poco más de volumen e intensidad que cuando conversas normalmente. Pero no es preciso que grites, pues el equipo de sonido transmitirá sin dificultad tu voz hasta el último rincón del auditorio. 4) Si tienes que carraspear, toser o estornudar, gira la cabeza para no hacerlo delante del micrófono.

Dominar el buen uso del micrófono es una habilidad que te permitirá comunicarte con mayor eficacia y profesionalismo. Al seguir estas pautas y practicar regularmente, te asegurarás de que tu voz siempre sea escuchada con claridad y tu mensaje tenga el impacto deseado.
| EJERCICIO: La práctica de la distancia y el volumen: Paso 1: Consigue un micrófono (puede ser uno de computadora o un micrófono real). Paso 2: Habla o lee un texto manteniendo el micrófono a diferentes distancias de tu boca. Escucha cómo cambia el volumen y la calidad del sonido. Paso 3: Practica mantener una distancia constante mientras mueves ligeramente la cabeza o el cuerpo. Paso 4: Experimenta con diferentes niveles de voz (bajo, normal, alto) y escucha cómo se amplifican a través del micrófono. Intenta mantener un nivel de voz uniforme. Paso 5: Grábate mientras realizas este ejercicio y escucha la grabación para identificar áreas de mejora. |
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