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Introducción: La repetición como herramienta para conectar con tu audiencia
En el mundo de la comunicación, uno de los desafíos más grandes es lograr que el mensaje no solo se escuche, sino que se quede grabado en la mente de la audiencia. Para lograrlo, la repetición se presenta como un recurso fundamental, una técnica que, usada de forma estratégica, tiene el poder de transformar un discurso en una experiencia memorable y persuasiva.
EL MAESTRO eficaz utiliza la repetición, ya que hay mayores probabilidades de que se retengan los aspectos clave si se mencionan en varias ocasiones. Además, al ser expresados de una forma ligeramente distinta, es posible que se entiendan con mayor claridad. El mensaje que envíes no influirá en las creencias y la forma de vivir de quienes escuchan si olvidan lo que les has dicho. Sin embargo, si pones énfasis en algunas ideas, es probable que continúen pensando en ellas.
La importancia de la repetición: Del oído a la memoria
La repetición es crucial en la oratoria por su capacidad para superar las barreras naturales de la atención y la memoria. Su valor se encuentra en los siguientes puntos:
- Refuerza el mensaje clave: En cualquier discurso, hay ideas que son más importantes que otras. Al reiterar estas ideas principales, las estás destacando, indicándoles a tu audiencia qué es lo que deben recordar por encima de todo. Es como poner un reflector sobre la parte más importante de la presentación.
- Aumenta la retención: Nuestro cerebro está diseñado para recordar la información que se presenta con mayor frecuencia. La repetición actúa como un ancla mental, haciendo que tus puntos más importantes sean más fáciles de recuperar y de retener a largo plazo.
- Clarifica los conceptos: No todos los oyentes procesan la información al mismo ritmo. La repetición le ofrece la oportunidad de presentar una misma idea desde diferentes ángulos o con palabras distintas, lo que aumenta la probabilidad de que todos la comprendan a fondo.
- Crea un ritmo distintivo: Una repetición bien ejecutada no es monótona. Al contrario, puede crear un ritmo, una cadencia que le da a su discurso una fluidez natural, lo que lo hace más agradable de escuchar y más impactante.
La repetición en la práctica: De la teoría a la acción
Utilizar la repetición de forma efectiva no es sinónimo de decir lo mismo una y otra vez. Se trata de una técnica sutil que se puede implementar de diferentes maneras:
- Variación del mensaje principal: En lugar de repetir una frase palabra por palabra, cambias la forma de expresarla. Si tu idea es «El éxito depende de nuestra disciplina», podrías reiterarla diciendo «La disciplina es el puente hacia el éxito» o «El esfuerzo constante es el motor de los logros». Esto mantiene la idea fresca y atractiva.
- Uso de frases con impacto: Selecciona una frase corta y memorable que resuma tu mensaje y repítela en momentos estratégicos. Un ejemplo clásico es el de Martin Luther King Jr. con su «I have a dream». Esa frase no solo resumía su mensaje, sino que se convirtió en el ícono de todo un movimiento.
- Uso de estructuras paralelas: Esta técnica, conocida como paralelismo, consiste en usar la misma estructura gramatical para presentar varias ideas. Por ejemplo, «Nos propusimos un objetivo. Nos comprometimos con el plan. Ahora, celebremos el resultado». Esta simetría genera un efecto poderoso y fácil de recordar.
- Anclaje al inicio y al cierre: Introduce tu idea principal en la apertura de tu discurso y vuelva a ella, quizá con una variación, en el cierre. Esto crea un marco sólido para tu mensaje, asegurándote de que el punto central quede claro desde el principio hasta el final.

Consejos para implementar la repetición de forma sencilla y profesional
Para que la repetición sea su aliada y no su enemiga, le sugiero que siga estos consejos prácticos:
- Identifica tus puntos cruciales: Antes de escribir tu discurso, pregúntate: «¿Cuáles son las dos o tres ideas que mi audiencia debe recordar sí o sí?». Esas son las ideas que merecen ser repetidas.
- Planifica dónde y cómo repetirás: No lo dejes al azar. En el borrador de tu discurso, marca los lugares donde la repetición será más efectiva. Intenta espaciar las repeticiones para que no resulten redundantes.
- Varía la forma, no la esencia: Para evitar la monotonía, piensa en sinónimos, metáforas o diferentes maneras de abordar el mismo concepto. La creatividad en la forma es la clave para que el fondo se mantenga impactante.
- Usa tu voz y tus gestos: La repetición es aún más poderosa cuando se apoya en un tono de voz enfático, una pausa bien colocada o un gesto que subraya la importancia de la frase.

Consejos al pronunciar discursos
El objetivo no es solo exponer la información desde la plataforma, sino que los asistentes la entiendan, la retengan y la pongan en práctica. Para ello, es fundamental usar las repeticiones de manera efectiva. Sin embargo, no repitas demasiado los puntos clave, ya que podrías perder la atención del auditorio. Elije cuidadosamente los conceptos que merecen un énfasis especial. Generalmente, estos son las ideas clave sobre las que construirás tu discurso, aunque también pueden incluir otras ideas que sean especialmente valiosas para los oyentes.
Para hacer un uso adecuado de la repetición, puedes comenzar mencionando los puntos más importantes en la introducción. Con oraciones concisas, ofrece un panorama general de tu disertación, utilizando preguntas o ejemplos breves que planteen los problemas a resolver. Puedes incluso enumerar las ideas clave y luego desarrollarlas a lo largo del discurso. Otras formas de enfatizar los puntos principales durante el cuerpo de la exposición son volver a mencionarlos antes de pasar al siguiente o incluir un ejemplo que ilustre su aplicación.
Finalmente, refuerza los conceptos fundamentales en la conclusión, ya sea repitiéndolos, utilizando contrastes que los resalten, respondiendo a las preguntas planteadas o brindando brevemente soluciones a los problemas propuestos. Al dominar el arte de la repetición, no solo estarás hablando, sino que estarás construyendo un mensaje que se recordará y que dejará una marca duradera en tu audiencia.
| EJERCICIO Este ejercicio te ayudará a entrenar esta técnica para que la domines en tu próxima presentación: Paso 1. Define un mensaje central: Elije una idea sencilla y poderosa que te gustaría comunicar. Por ejemplo: «El cambio es posible». Paso 2. Escribe al menos tres formas distintas de decir esa idea: Piensa en cómo podrías transmitir el mismo mensaje con diferentes palabras o estructuras. Por ejemplo: «Nuestra capacidad para transformarnos es ilimitada» o «Podemos construir un futuro diferente». Paso 3. Imagina un escenario real: Supongamos que estás dando una breve charla para motivar a tu equipo. Escribe un pequeño párrafo de introducción y otro de cierre. Paso 4. Integra la repetición: En tu introducción, usa tu mensaje central de una manera. En el cierre, utilízalo de otra forma. Practica leerlo en voz alta y siente el poder que genera esta técnica. |
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